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La Peluquería – Lugar de Frívolas Vanalidades

cerillazos

Ayer fui a la peluquería. La verdad es que como ya conté necesitaba un corte de pelo con urgencia.

Siempre he sido de llevar el pelo corto (y ahora que cada vez que tengo menos más) así que tenerlo largo se me hace raro e incómodo.

Para mi ir a la peluquería (aunque en este caso se podría decir que es barbería o peluquería de chicos) es como un ritual. Es como el que va al Spa. Vamos con tranquilidad. Te sientas en la silla y dejas que te quiten todo ese pelo que te molesta y sales como nuevo. Al revés que Sansón que cuando le cortaban el pelo le quitaban la fuerza. A mí es al contrario, el corte de pelo en la peluquería para mi es una liberación. Normalmente porque cuando lo voy tengo unas greñas que dan miedo…

Antes iba a la misma peluquería de mi madre. La típica que se llena de señoras que no tienen otra cosa que hacer que estar allí gastándose la pasta. Porque no nos engañemos pero las peluquerías valen una pasta. MI corte de pelo suele ser entre 10 y 12 €, el de cualquier señora o chica de los 20 no baja.

A la peluquería a la que va mi madre (porque ella sigue yendo) dejé de ir por 2 motivos

  1. No se me daba trato igual que a los demás (bueno a las demás porque casi siempre había señoras). Vi como dejaban colarse a señoras solo porque ellas iban casi todas las semanas. Yo iba casi cada 2 meses.
  2. Una de las veces estaba yo ahí todo relajado disfrutando de mi corte de pelo y la señora de al lado mío no hacía mas que despotricar de otra. Normalmente suelo ignorar lo que hablan pero esta vez presté atención. De la persona que estaba hablando era mi madre y la estaba llamando de todo menos guapa (lo raro es que ninguna de las peluqueras le dijo nada a la señora). Así que yo de una manera educada le dije que o dejaba de insultar a mi madre o tendría que comentarla 4 cosas (todo esto de una manera muy calmada y con mucha sangre fría. Era porque estaba relajado sino igual habría ido a por gasolina y la habría enseñado 4 cosas).

Y claro, me tuve que cambiar de peluquería, que aunque parezca una cosa banal no lo es. Requiere de un estudio muy concienzudo…. Pero creo que ya he desvariado lo suficiente. Otro día contaré mis aventuras con las peluquerías. Ahora con el pelo bien cortito  me despido de vosotros/as.

 

Espero que hayáis disfrutado del relato. Si es así no dudéis en compartirlo en vuestras redes ya a que sino lo hacéis os caerán 7 años de mala suerte.

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